diversidad

Cuando te incorporas a una nueva empresa o a una nueva posición (y especialmente si esa nueva posición es en otro país) tienes poco tiempo para entender la cultura de la empresa y del equipo al que te has unido. Muchos responsables con talento acaban fracasando porque no han sabido leer adecuadamente la cultura en la que ahora se mueven. Y es por eso que la figura de un mentor interno puede ayudarles enormemente a lograr su éxito en bien de la empresa.

Hay cinco dimensiones que forman la cultura de una empresa:

1.- Relaciones

Cada empresa tiene su estilo de generar relaciones y establecer formas y niveles de colaboración, especialmente a la hora de tomar decisiones. Por ejemplo, ¿es aceptable acudir a alguien a quien no conoces para pedirle ayuda? ¿Puedes comunicar decisiones relevantes por email o hay una preferencia por el cara a cara?

2.- Comunicaciones

Entender cuán formales o informales son, y qué es aceptable o no. Por ejemplo, ¿se acepta que te comuniques con el jefe de tu jefe sin haber pasado antes por él? ¿Son las reuniones de tipo formal donde uno presenta, o tienden a ser informales donde todos aportan? ¿Y qué ocurre cuando hay alguien de peso en la reunión?

3.-Toma de decisiones

Entender el proceso de decisiones y de compromiso hacia ellas. ¿Se decide en las reuniones o se recogen ideas y se decide más tarde ya fuera de ella? Lo decidido en la reunión, ¿se aplica habitualmente o se queda atascado en alguna parte? ¿Las decisiones son rápidas o se requiere maduración, consenso y tiempo?

4.- Individualidad

Entender si las preferencias personales se alinean a la cultura de la empresa, y plantearse preguntas como, ¿Existe una mentalidad de ‘héroes’ individuales o hay un enfoque de grupo de éxito? ¿Cómo son los sistemas de incentivos?

5.- Agente del cambio

Si te han seleccionado para una posición o te han responsabilizado de un nuevo equipo seguramente sea porque esperan y piden que cambies cosas con rapidez, porque esperan resultados. Algunas empresas pueden tener una cultura resistente a los cambios por lo que si corres demasiado (como te han pedido) estás destinado al fracaso; necesitarás establecer el tiempo adecuado y asegurarte de que compren tu idea a través del consenso.

Por todo ello, la figura de un mentor interno que conozca bien la cultura de la empresa puede ser clave para lograr el éxito del recién incorporado, y de que la empresa obtenga el resultado que busca.
Las empresas líderes cuentan con programas de mentores internos, formados y con herramientas para realizar este trabajo.